martes, 20 de enero de 2026

Cómo empecé a practicar la brujería

Durante la infancia siempre me llamó la atención lo oculto, las artes prohibidas. El tarot y la adivinación siempre fueron algo que me llamó mucho la atención, y tengo recuerdos de tener en varios momentos de mi vida sueños premonitorios. Sin embargo, el crecer en una familia Testigo de Jehová hizo que jamás explorara en esos tiempos aquella faceta que iba floreciendo. Repetían sin cesar que esa clase de prácticas está liderada por demonios y que por ende es mala. Hace enojar a Jehová. Así, vi la mayor parte de mi vida controlada, para no hacer cosas que hagan enojar a Jehová

Cuando crecí, llegué a la conclusión de que no quería seguir en dicha religión. Eso despertó un enojo fuerte en mi madre, como si de por sí no nos lleváramos bien. Recuerdo que cuando le dije "ya no quiero estudiar", en un punto ella hubiera preferido que yo dejara la escuela pero no la religión, dejando de hablarme por un buen par de días cuando le dije que ya no quería estudiar la biblia.

viernes, 9 de enero de 2026

Extraño Much Music

Cuando éramos menores, teníamos televisión por cable contratada. De dicho modo, los recuerdos más cómodos de mi infancia era estar despiertos con mi papá a las siete de la mañana, con las pijamas y una cobija grande cubriéndonos las piernas, sentados en el sofá y viendo en Golden las películas de Dragon Ball Z.

Pero uno de los canales que más nos gustaba era Much Music. Era como un MTV pero de artistas latinoamericanos. De ahí descubrimos música muy genial como a los Aterciopelados, la versión de Shima Uta de Alfredo Casero, entre otras joyitas.

Uno de los grupos que se me quedó más en la cabeza fue justamente Aterciopelados, banda colombiana que a fecha de hoy sigue activa, dando conciertos y toda la cosa. Sus canciones son divertidas, agradables de escuchar y la voz de Adriana, la vocalista también es muy agradable.

Sin embargo, la canción que siempre me dio curiosidad sobre su letra cuando era niña, era Rompecabezas. La encontraba muy críptica a lo que se refería, y me era casi imposible empatizar con ella, aun así siempre la tuve en mente hasta años recientes.

Fue entonces que recientemente también me la he encontrado de nuevo, pues mientras trabajo, pongo a veces música aleatoria en YouTube me devolvió al repertorio de Aterciopelados, escuchar El Álbum, Bolero Falaz, entre otras de nuevo fue grato. Eso hasta volver a reproducir Rompecabezas.

Así pues, tras tantas cosas vividas, que pude entender por fin la letra de la canción. Dolió por un momento, hasta llegar el coro.

«Empiezo una nueva vida, un rompecabezas que tendré que armar lejos, lejos de su influjo» 

Me pongo a pensar de nuevo, en las cosas que me han pasado, en las que me han afectado. El infierno que he vivido, el cielo que me ha acogido en veces. ¿Valieron la pena todas estas cosas? Posiblemente, porque dicen que lo que no te mata te hace más fuerte. Eso a veces no es cierto, pero definitivamente no te mata, aunque en momentos uno quisiera que sí.

Aun así, sobrevivimos, y aprendemos que ya somos más fuertes de lo que creíamos. Supongo que es parte de lo que llaman "el indomable espíritu humano". Y sí, a veces no queda más que empezar desde cero, lejos de la «zona cero», lejos de quienes nos perjudicaron hasta el punto de casi matarnos.

Pero nada, a veces quisiera regresar a ese tiempo donde solamente me sentaba a ver videos musicales en Much Music. Cuando el dolor todavía no llegaba. 

 


 

miércoles, 10 de diciembre de 2025

El amar y querer, o enamorarse (para bien) de alguien que no existe

Cuando era más menor, existían dos cosas que me acomplejaban: mi apariencia y mi soltería. No eran cosas de las cuales una menor de ocho años debiera preocuparse, sobre todo cuando una de ellas, referente al peso, terminó por no ser culpa mía sino de mi sistema. Pero la idea de que todo esto era culpa mía me sofocaba al punto de tomar pastillas cuando apenas si mi cuerpo se empezaba a desarrollar, a hacer dietas para luego dejarlas por la "poca fuerza de voluntad" y luego vomitar. Sin embargo, la historia de mis interminables problemas con la comida no será la protagonista de esta historia, sino que es el complejo número dos que nombré aquí, que es, mi soltería.

Recuerdo aún la forma en que, a tal edad de ocho o nueve años, las niñas del curso presumían de ya ir teniendo pareja, la más popular presumía tener una relación con un chico de secundaria, aproximadamente y si bien le iba, de doce años. No nos dábamos cuenta del peligro de aquella afirmación en ese entonces, solamente veíamos con envidia cómo Valeria ya había debutado en la vida amorosa, en las relaciones afectivas. En tanto a mí se me hacía burla por mi apariencia, por mi gordura, diciéndome incluso que "no habrá quien la bese", que "se va a quedar soltera para siempre", cuando apenas teníamos ocho o nueve años.

 Entonces, dada la presión que se me imponía por tener una pareja, aun cuando no sentía nada por ninguno de mis compañeros o compañeras, cuando —y hoy día por fin lo admito— todas las veces que decía que tal persona me gustaba era solamente una mentira para encajar en esa pequeña sociedad estudiantil que se esforzaba en que todos nos sintiéramos atraídos a alguien, por supuesto que iba a caer ante el primer aprovechado que se me cruzara.

miércoles, 8 de octubre de 2025

Me hice daño y no era mi intención

 La curiosidad está en mi sangre. 

Empezando con esa pequeña frase, debo dejar entender que muchas cosas de las que me entero, no es precisamente porque me interese saberlas. Blogger desde hace bastante que ha caído en desuso y, sin embargo, tiene aún tantos sitios activos. Otros muertos, pero que siguen en pie. Como zombies.

Por eso, de vez en cuando me agarran ataques de nostalgia, por ver las cosas que dejé atrás en algún momento, porque un día bastó para que, por ejemplo, dejara de abrir esta página, y así ya no actualizara más mi blog. Bastó un solo día para que no enviara un mensaje, o lo respondiera, y entonces los amigos y yo no habláramos más. Quise ver por un momento todo lo que dejé atrás, y me topé con el perfil de Marla, y el perfil de Sara. Marla no tiene mucho qué decir, de hecho, no es la primera vez que la busco bajo anonimato. Encontré su instagram, y me bastó para ver que, para mal, no ha cambiado en nada.

Sin embargo, encontrar el perfil de Blogger de Sara me trajo un mundo viejo de vuelta. Y empecé a ver, el blog de fanfics de Akuma, donde dejó de actualizar en el 2010. El blog de Gorillaz, que también dejó de dar noticias en 2012. Ahora Znakerz da las actualizaciones en Facebook, y lo sigo, visible pero sin que me note.

Encontré muchas cosas similares, sitios de los que no había oído antes como un blog sobre transplantes. Otro sobre brujas, lo cual es chistoso porque la que acabó siendo bruja fui yo. Blogs de cartas dedicadas a Sara, otros diarios personales que ya no queda más que el índice en su lista de lecturas. Incluso una vieja URL mía, donde subía poesías y pensamientos de forma más deprimente, y que borré hace años y todavía no puedo recuperar el dominio. Pero ¿quién diría que ese viaje de curiosidad y nostalgia me haría daño?

Vi entonces, indexado en su lista de lectura, el blog de él. No me apetece llamarlo por su nombre, desde que ocurrieron "cosas", me refiero a su persona como "el kks", a pesar de que una o dos personas en la vida real, solamente esa una o dos personas, conocen todo lo que me hizo. Entré al link entonces, tras reconocer el nombre que todavía, me parece, utiliza para identificarse en internet, con la poca esperanza de que su sitio ya estuviera caduco, y fuera solamente otra URL "callejón sin salida", que ya no redirigiera a ningún lugar. Pero sigue existiendo.

Vi entonces sus supuestos proyectos, el libro que supuestamente escribió para mí, para luego dedicarlo a la ex que al parecer jamás superó. Vi la foto de ella, en una entrada que le dedicó con palabras de ruego, cual paloma migajera que espera a que le lancen un trocito de pan, y luego seguir rondando por más. Vi la foto de una de "las otras", con las que, hasta donde él me contó para herirme, me puso el cuerno mientras vivíamos bajo el mismo techo.

Y luego, vi mi cara. Una carita redonda, aunque no tan gorda como ahora. Sin arrugas del tiempo, deberé de tener diecisiete años en la foto, mientras él ya tenía diecinueve. Mientras yo le creía cada palabra de amor que me decía, sin saber que fantaseaba porque yo me veía aún muy menor para mi edad. Bueno, quizá no me dolió por las razones que has de creer. No me dolió porque pudiera uno especular que quisiera volver, que lo extraño a pesar de ya ser más de diez años separados. No, me dolió porque ver su cara de nuevo, junto a la mía, me hizo regresar a los abusos, al dolor, a las mentiras. A decirme tonta porque lo permitía, sin saber que era víctima de su manipulación. Me trajo de vuelta la escena de mí llorando, arrodillada y pidiendo perdón porque le pedí que tuviera un detalle conmigo, mientras él estrenaba cosas nuevas cada tanto.

Me llevó al tiempo donde me seguía negando de que el abuso fuera una práctica usual suya conmigo, donde yo lloraba en las noches porque no me gustaban las cosas que hacía, donde, básicamente, si yo ya no era una niña físicamente, me mantendría como una mentalmente.

Me pregunto ahora, si está desaparecido porque finalmente se ha hecho justicia, aun si yo no he podido dar testimonio de nada. Espero que la chica que me llamó para decirme todo lo que hizo, la misma niña —literalmente era una niña cuando él la conoció— con la que me engañó, y que me llamó porque se preocupó por mi hija, esté bien. Que no haya cobrado él venganza contra ella por denunciar. 

Me hice daño porque recordé el trauma que tengo, y que no puedo hacer más por aliviarlo que venir a contártelo, extraño o extraña de internet, esperando no tu comprensión o tu pena, solamente tu atención para que yo sienta que al menos, he podido dar un paso más, y admitir que lo que pasó, me pasó.


 

miércoles, 1 de octubre de 2025

Mi opinión sobre el selfship

Si han estado últimamente por Facebook o Tiktok, quizá hayan escuchado los términos selfship, yumeship, o similares. Para resumir y no hacer el cuento largo, es la actividad de hacer ships de unx mismx con un personaje ficticio. A dichos personajes usualmente les decimos "nuestros pixeles", y se pueden hacer cosas preciosas como dibujos, historias, incluso altares o la misma actividad de casarse con ellxs de forma simbólica.

Existe una polémica bastante fuerte al respecto, puesto que para algunas personas es una actividad tonta y con el único afán de armarse novelas en la cabeza, hasta el pensamiento de que las personas que practican el selfship o yumeship puedan estar "mal de la cabeza" y que tengan una codependencia muy fuerte al internet.

Sin embargo, y aunque puede que haya uno que otro individuo que sí pueda caer en dicha categoría, lo cierto es que realmente es (y debería ser) una actividad inocente. A fin de cuentas, es un pasatiempo que no genera daños colaterales, al contrario, estimula bastante la creatividad y puede hasta generar ingresos a cierto sector específico, como la gente que dibuja comisiones. Además, al generar una comunidad, una persona puede conocer otras que compartan intereses en ello y así generar más conexiones humanas reales y valiosas.

lunes, 29 de septiembre de 2025

¿Por qué deberías tener un blog ahora?

 En primera, mientras escribo esta entrada, estamos entrando a octubre de 2025, ¡feliz Halloween!

Ahora, el tema del cual les quiero hablar en esta entrada es simple, y el mismo título lo dice, ¿sabías que este es el mejor momento para tener un blog personal? Ya sea una página en neocities, un blog aquí en Blogger o Wordpress (nunca le entendí), una comunidad en LiveJournal, un blog en Tumblr, LO QUE SEA, pero por dios, CREA UNA PÁGINA PERSONAL.

Así es, en esta era donde la IA generativa, los algoritmos agresivos y los trends minimalistas sin alma abundan en redes sociales, una opción para mostrar resistencia ante ello es crear un blog personal. Un pequeño santuario donde escribamos lo que sentimos, subamos imágenes y música que nos gusta, hablemos de proyectos y de sueños y metas. Sin mencionar los hermosos diseños que les podemos poner a dichas páginas, como el tema de este blog.

A mí me gusta el anime, y aunque muchos de estos diseños a veces los elijo porque se ven lindos, porque tienen vibra linda, creo que es algo que deja ver parte de lo que soy, que a pesar de ser una persona goth/metal, tengo también mi lado ñoño otaku y es un lado que suele ser más amigable.

 Así mismo, tener un blog personal te permite expresarte de forma bonita con la gente, dejar que te conozcan y que sepan más de ti, así como tú tienes el control de que sepan cómo encontrarte, y lo que deben saber sobre ti. No solamente eso, sino que, a pesar de lo contradictorio que suene al ser de todas formas un ambiente en internet, nos puede ayudar a descentralizar nuestra atención y nuestros hábitos del celular, ya que requiere que el usuario haga un esfuerzo en leer la información que está en la pantalla, sin mencionar que muchas veces la experiencia en estos sitios es mejor desde una computadora de escritorio o laptop que desde el teléfono.

En un mundo que nos ha vuelto esclavos del teléfono y donde sufrimos males físicos a causa de eso (artritis temprana, dolores de cabeza constantes, el ya temido brainrot...), queda en nosotros mejorar la situación, aún si es movidos por una nostalgia pasada.

Sitios como éste, como Tumblr, como SpaceHey y demás, son lugares que podemos usar para justamente ponernos las pilas, para descentralizarnos de todo eso que nos hace daño, para dar nuestra visión del mundo de forma, vaya la redundancia, más visible. Tenemos así miles de recursos, servidores donde nos pueden dar el espacio, redes que nos permiten ultra maxi personalizar nuestros sitios, etc.

Entonces, te animo a ti a que tan siquiera intentes el cambio, que pruebes justamente escribir una entrada, a ver en las diversas páginas de templates que existen, y de ese modo irte liberando de la satisfacción inmediata, y volver a ser dueño de ti mismx.