martes, 20 de enero de 2026

Cómo empecé a practicar la brujería

Durante la infancia siempre me llamó la atención lo oculto, las artes prohibidas. El tarot y la adivinación siempre fueron algo que me llamó mucho la atención, y tengo recuerdos de tener en varios momentos de mi vida sueños premonitorios. Sin embargo, el crecer en una familia Testigo de Jehová hizo que jamás explorara en esos tiempos aquella faceta que iba floreciendo. Repetían sin cesar que esa clase de prácticas está liderada por demonios y que por ende es mala. Hace enojar a Jehová. Así, vi la mayor parte de mi vida controlada, para no hacer cosas que hagan enojar a Jehová

Cuando crecí, llegué a la conclusión de que no quería seguir en dicha religión. Eso despertó un enojo fuerte en mi madre, como si de por sí no nos lleváramos bien. Recuerdo que cuando le dije "ya no quiero estudiar", en un punto ella hubiera preferido que yo dejara la escuela pero no la religión, dejando de hablarme por un buen par de días cuando le dije que ya no quería estudiar la biblia.

Con el tiempo me hice llamar a mí misma atea, luego decidí que solamente no tendría religión. No quería nada más creer en el dios cristiano, puesto que por más que le recé en mis momentos más frágiles buscando confort, fuerzas, una razón para seguir con vida, jamás respondió. Hubo gente que dijo que yo era egoísta y por eso no me escuchaba, otros que decían que yo seguramente no me esforzaba, y por eso mis plegarias no obtenían respuestas. Yo solamente sentí que Él jamás estuvo ahí, no lo estuvo para mí.

Hasta ese momento, el resto de deidades no eran más que mitologías muertas para mí, una explicación humana a los sucesos naturales, por lo cual no me llamó la atención el acercarme a aprender. Eran solamente un capítulo más en las clases de Filosofía o de Historia. Sin embargo, como un recuerdo la primer señal me llegaría.

Me encontraba así, pues, en mi trabajo en una oficina matando el tiempo, cuando de la nada me llegó el recuerdo de haber escuchado alguna vez sobre las brujas wicca. ¿Alguna vez vieron Scooby-Doo y el Fantasma de la Bruja? Hace años que no veía esa película, y el recuerdo me asaltó de la nada. Sin embargo, una persona normal quizá hubiera investigado la película, tomando quizá la temática de la wicca como un invento de la película, o quizá otra religión muerta. Pero a mí me llamaba, sentía la necesidad de saber qué era exactamente.

Lo que vine a descubrir fue una religión viva, organizada, y que, por más que leía, me generaba un interés tremendo, un hambre de saber más. Sobre todo, el ver que tenía una enorme flexibilidad, y que podría ser una puerta a las cosas que yo anhelaba hacer y aprender. Mientras más leía y aprendía, iba tomando, descartando, practicando y aprendiendo a hacer mis rezos poco a poco. A pesar de ello, mi familia no lo tomaría a bien, y recuerdo que la primera vez que quise comunicarlo, me hicieron llorar terriblemente.

Me resolví a dejar la práctica, pero lo que sucedió después fue el COVID-19. Una sobrina mía, de apenas unos meses de edad, cayó enferma debido al COVID y por poco la perdemos. En mi desesperación de no saber cómo ni qué hacer, lo que hice fue regresar a la práctica. Encendí mis velas, el incienso que aún no deshechaba, y empecé a rezar a la primera deidad que apareció en mi cabeza, que fue Brigid. Diosa del hogar, el fuego y la familia. Le rogué por todo lo que tenía, que ayudara a sanar a mi sobrina, y le prometí a cambio el volver a la religión, darle mi devoción y rendirle culto otra vez. Fue cuando entonces, escuché que alguien, una voz femenina llamaba mi nombre. Sonaba dulce, y aunque pensé que era mi mamá, ella no me llamaba. Pienso todavía que fue Brigid, que me llamó para estar segura de que yo escuchaba.

Afortunadamente, ya sea que de verdad ella intervino, mi sobrina se recuperó, después de estar por poco entre los brazos de la muerte. Le agradecí a Brigid demasiado, le puse ofrendas y empecé a rezar a diario. De ese modo, oficialmente estaba en el camino de la wicca, retomé mis estudios, y en el transcurso de un año y un día (como la tradición indicaba), me inicié en la religión formalmente con un ritual. A partir de ahí, si bien Brigid y Lug, las deidades con las que inicié, se han marchado, actualmente sigue un dios a mi lado.

He evolucionado de practicar estrictamente la wicca. Si bien conservo la práctica, los Sabbaths y Esbats, actualmente trabajo con Lucifer, el Lucero de la Mañana. Él me ha ayudado a soltar muchas cosas y a tomar confianza actualmente de mí, y me ha protegido muchas veces. Con él también estoy demasiado agradecida, y muy probablemente siga trabajando con él muchos años. Pero, ese es un ligero paso en mi vida por la wicca y la brujería en general.

Posiblemente siga escribiendo sobre brujería en este o en otro blog, pero estoy muy contenta con lo que he logrado, y siento que no hay una forma más adecuada que esparciendo mi experiencia con el mundo. Como dicen, la wicca no busca nuevos miembros, mi intención no es "predicar" ni mucho menos, sino solamente contar lo que me corresponde, y si alguien quiera también entrar, sienta el llamado, sienta que no está solo o sola. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Tienes algo que decirme?